Conservación y uso de la leche materna

Hola navegantes! El otro día, hablando con una amiga que ahora se encuentra en pleno inicio de lactancia materna, me dí cuenta de que no había dedicado ningún post a ella, con lo bonita que ha sido para mí (…y todavía lo es! Pues aún no le he retirado el pecho definitivamente a Aitor).

Algún día os contaré mi experiencia, pero hoy quería dejaros una información que para mí ha sido de suma utilidad y, como nunca he llegado a memorizarla, aún sigue puesta en mi frigorífico: las pautas para la conservación de la leche materna, que como sabéis se puede extraer del pecho y guardar en el frigo y el congelador para usos posteriores. Las tomé directamente del manual de mi sacaleches, de la marca NUK.

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Además de esto, más adelante se indicaban algunas recomendaciones para no alterar las propiedades de la leche:

  • Si tienes que mezclar dos envases con leche extraída en veces diferentes, ambas deben estar a la misma temperatura antes de juntarlas.
  • Etiqueta cada envase de leche con la fecha de extracción.
  • Si te extraes la leche fuera de casa, necesitarás una nevera portátil para mantenerla fresca.
  • A la hora de ir dando la leche refrigerada o congelada a tu bebé, empieza siempre por la más antigua, pues las propiedades de la leche van cambiando.
  • Descongela la leche a temperatura ambiente o, si no te da tiempo, ponla bajo el grifo con agua caliente y caliéntala “al baño María”. No la calientes directamente en un cazo o en el microondas, porque se pueden alterar algunos componentes de la leche.
  • No vuelvas a congelar la leche una vez descongelada.
  • Antes de alimentar al bebé es necesario agitar ligeramente la leche para que vuelvan a mezclar bien la leche y su grasa.

Por otro lado, cuando vayáis a congelar la leche recordad no llenar los envases del todo, pues la leche materna se expande al congelarse y hay riesgo de reventamiento.

Por cierto, un grandísimo consejo que nos dieron en las clases preparto fue que si teníamos la suerte de tener mucha leche y véiamos que nos sobraba mucha, podíamos llevarla a algún hospital cercano para que se la ofrecieran a los neonatos hospitalizados. Me pareció una idea buenísima.

Ah, y sabed también que si tenéis muchas dudas con respecto a la lactancia, además de vuestra matrona o pediatra, en casi todas las ciudades (al menos españolas) existen Ligas de la Leche, donde podréis compartir vuestras dudas y/o experiencias con otras mamás y expertos. Podéis buscarlas por internet o preguntad en vuestros centros de salud.

En fin, como siempre… espero que este post os haya resultado útil! Espero conocer vuestras experiencias!

Muchos besos!